A mí, la reina de las estúpidas, me había pegado feo, porque me había enamorado de una persona con el corazón en silla de ruedas.
Una Lacra Fosforecente- Chubasco
Una Lacra Fosforecente- Chubasco
1/9/12
No puedo entender cómo en un cuerpo pueden entrar tantas sensaciones distintas, cosas buenas, no tan buenas pero, sobre todo, nuevas. Cosas que me hacen dar cuenta que vivimos en completo cambio, que nos alimentamos de ilusiones que sabemos, no van a durar demasiado. Esas ilusiones son lo que nos mantiene vivos, lo que nos hace despertarnos día a día con la esperanza de algo mejor, de que todo lo que nos duele, va a desaparecer o va a apagarse. Esas ilusiones generadas por personas que tanto queremos, personas en quienes confiamos y esperamos que no nos lastimen. Tal vez nos lastiman inconscientemente, porque si realmente nos quieren, no van a lastimarnos, pero las actitudes son las que lastiman, el desinterés o el hecho de estar pensando todo el tiempo en uno mismo, hace que los demás empiecen a sentir que no los necesitás y por eso los dejás de lado. No pensé que volvería a pasarme con la misma persona, no pensé que volvería a dejarme de lado otra vez y ahí es cuando aparece la pregunta ¿en qué fallé?, y ese es el primer error, porque uno considera más fácil echarse la culpa a sí mismo que entender que quizás el otro tiene parte de la culpa, que quizás el otro es quien no está valorando el esfuerzo que se hace para mantener la relación y ahí empieza la pelea interna de elegir entre explicarle o no explicarle lo que te pasa. A veces esperar no es lo mejor, sobre todo si la persona no se da cuenta de lo que te pasa pero, si no es la primera vez que pasa, no quedan más ganas de seguir dándole vueltas al mismo tema con alguien que no cambió la primera vez y, supuestamente, te quería tanto.
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1 comentario:
La culpa no es una sensación, es una creación socio-cultura, necesaria para controlar eso que no entendemos y que a veces llamamos instinto.
Saludos
J.
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