
Perfecto por naturaleza, íconos de la indulgencia propia. Justo lo que necesitábamos más mentiras acerca de un mundo que nunca fue y nunca será ¿No tienes vergüenza, no me ves? Tu sabes que tenías a todos engañados. Mira, aquí viene ella inclinada y con la mirada maravillada, ¡cómo te amamos! Sin un solo defecto cuando estás fingiendo pero ahora yo sé que ella nunca fue y nunca será. No sabes cómo me has traicionado y de alguna manera tenías a todos engañados, sin la máscara ¿Donde te ocultarás? No te puedes encontrar a ti mismo perdido en tu mentira. Ahora sé la verdad, sé quién eres y ya no te amo más. Nunca fue y nunca será, no eres real y no puedes salvarme, de alguna manera ahora tu eres el tonto de todos.
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