Tocame, cuándo no quieras sentir
Besame, sin el sabor de elegir
Y hablame sin decirme la verdad,
sin intentar lograr perderte en mí.
Amame, cuándo te empieze a aburrir
Odiame, cuándo te olvides de mi
Mirame, sin contarme lo que ves,
sin preguntar si estas o estoy ahí .
Porque no hay más que fantasías que se encuentran
en la apariencia que especula renacer
que cantan, bailan y aseguran,
que la suerte es olvidar que amar no era así .
La hipocresía que disfruta presumir
en otra historia que me obliga a repetir
No hay comentarios:
Publicar un comentario