Después de recordar tu imagen con ella, que esta como tatuada en mis ojos, me miré al espejo y vi una lágrima caer; desde ese momento supe, que eras más que un chico cualquiera, eras el que yo quería y no iba a parar hasta conseguirte. Después de escribir miles de cartas que jamás te iba a dar, volvió a caer una lágrima, mucho mas llena de tristeza que la anterior y así fui notando como me destruías por dentro. Ahora me miro al espejo y no entiendo como pude haber perdido tanto tiempo en vos, pero apenas te miré, quedé totalmente hipnotizada con tus ojos, sentí que eras todo para mi; siempre que recuerdo la hermosura y la profundidad de tus ojos, me angustio; siempre que recuerdo lo feliz que me sentía entre tus brazos y lo protegida que estaba ahí, siento que era todo una simple mentira. Me miro al espejo y lloro, derramo miles de lágrimas, lamentándome todo el tiempo que perdí con vos. Espero que con el tiempo, sientas cuanto fue lo que te amé, porque eras todo para mi, pero bien dije, ERAS. Ahora sos solo un simple recuerdo, que a diario perturba mi mente, llenándola de tristeza y angustia, por no poder conseguir un objetivo, el objetivo de olvidarte, de sacarte de mi corazón y de mi mente; pero me sentía tan débil cuando te veía, que hasta el mayor de mis esfuerzos, era en vano, porque sabia que no podía contra tu recuerdo, porque es y va a ser muchísimo mas fuerte que yo, porque por más fuerza que muestre, soy demasiado débil. Soy tan débil, que el simple recuerdo de la persona que amo, me destruye.
Candela Jazmín.
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