Te vi, otra vez, no me sentí pero para nada rara, seguí con mi pensamiento de que sos un nene. Esta vez, mis ojos te notaron diferente, mis mejillas también, realmente, estabas diferente. Deje de verte con amor y comencé a verte con rabia y odio, no deje de pensar ni un instante todo lo que había pasado y ahora me miro al espejo y lloro. Lloro por el dolor que me causaste, por las cosas que pasaron, lloro por cada momento que me sentí en soledad, por cada cosa que no pude decir, lloro porque de mi cuerpo y mi mente no pudieron salir esas palabras, no pudo salir ese adiós que debía salir desde un principio, lloro porque veo poco de vos o ni si quiera te veo, lloro porque lo único que veo de tu persona es tu espalda, porque es lo único que me das. Lloro porque de mis labios no pudieron salir palabras que de los tuyos si, lloro porque extraño todo de vos, tus besos, tus abrazos, extraño tus palabras, tus caricias, pero con eso lo único que lograste es que llore. Lloro por cada momento compartido, lloro por cada canción dedicada, lloro por esa horrible despedida que nunca quise aceptar, lloro porque veo tu nombre, esta en todos lados. Lloro porque te veo hasta en la lluvia, porque tu perfume se mueve con el viento. Lloro porque es inexplicable todo lo que doles, lloro porque hasta por mis venas corres. Lloro y me desvelo pensando en vos. Lloro porque tu nombre esta tatuado en mi piel, porque cada pájaro me canta tu nombre en la mañana, lloro porque desde que no estas mi vida es diferente, me siento sin ganas de seguir, con suerte logro levantarme, lo único que queda de mi son las pocas ganas de olvidarte y las muchas ganas de volver a verte, pero no se puede y lloro. Lloro porque no me canso de imaginar, no me canso de tener sueños y lloro, por vos, lloro.
Candela Jazmín.-
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